El
objetivo de la Reflexología es obtener una
respuesta saludable de los órganos, sistemas
o estructuras a través de la adecuada estimulación
aplicada a sus correspondientes microreflejos; la
funcionalidad del órgano o estructura que refleja,
se podrá modificar, logrando con ello establecer
el balance natural de la energía y funcionalidad
armónica de todo el organismo.
La reflexología es pues una forma de manipulación
especializada de los pies que influye en los impulsos
nerviosos creando una relajación, un medio
para normalizar la circulación sanguínea,
y para aliviar el dolor.
La
reflexología tiene su origen en el antiguo
Egipto y es William H.Fitgerald quien con su teoría
de la terapia zonal la introduce en la modernidad
y Eunice D.Ingham quien desarrolló las técnicas
de la Reflexología Podal como hoy las conocemos,
a principios de 1930.
Sus principales indicaciones son : sobrecargas musculares,
molestias digestivas, transtornos menstruales, resfriados,
sinusitis, dolor de cabeza, etc...